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Cómo superar el miedo a tener relaciones sexuales con una nueva pareja

El miedo a tener relaciones sexuales con una nueva pareja no es infrecuente. Incluso si eres experimentada, pensamientos como "¿y si no le gusto?", "¿y si no le doy placer?" o "¿y si parezco incómodo?" pueden volverse locos. Y eso está bien. Lo principal no es huir de estos pensamientos, sino tomarlos bajo control y aprender a relajarse.

La primera regla es no presionarte. El miedo y la emoción van de la mano. Los músculos están apretados, la respiración es corta, el cuerpo está tenso. Mientras piensas en cómo" hacer las cosas bien", ya estás empezando a pellizcarte. Primero desactiva la "cabeza del crítico": olvídate de las posturas perfectas, el Tamaño perfecto de la pareja o la reacción perfecta. Tu tarea es sentir el cuerpo.

Comience con la preparación del cuerpo. Masajee un poco el pecho, los muslos, la entrepierna, con los dedos, un masajeador o simplemente con caricias. Tome algunas respiraciones profundas y exhalaciones para que los músculos pélvicos se relajen. Si el cuerpo está pellizcado, la penetración o la intimidad será difícil y puede ser dolorosa. Los juegos previos fáciles, donde tú mismo controlas el ritmo (besar, acariciar, estimular el clítoris o los pezones) reducen el miedo y aumentan el deseo.

Un truco psicológico que realmente funciona : habla contigo mismo y con tu pareja. Puedes bromear o decir directamente:"Estoy un poco nervioso, pero quiero intentarlo". Esto alivia la tensión y le hace saber a su pareja que debe actuar con suavidad, sin prisas. Hablar de deseos y límites no es aburrido, es como una instrucción para disfrutar: dónde es más lento, dónde es más profundo, qué es agradable y qué no.

No tengas miedo de la autoestimulación. Sí, suena simple, pero saber lo que te gusta es la clave de la confianza. Puedes practicar con anticipación: inserta un dedo o un juguete pequeño, juega con el clítoris, aprende cómo reacciona el cuerpo a la presión, el ritmo, el ángulo. Cuando el cuerpo está familiarizado con estas sensaciones, el miedo a una nueva pareja disminuye a veces.

Los juegos previos son más importantes que el sexo. No hay necesidad de saltar a la penetración de inmediato. Puede comenzar con oral, dedos, un ligero masaje en las nalgas o en el área anal, si lo desea. El ritmo lento permite que el cuerpo se acostumbre y se abra. Los sexólogos dicen que la fuerte excitación y los músculos relajados hacen que las sensaciones sean más brillantes y más ricas, y el miedo se disuelve casi imperceptiblemente.

La postura importa. Si sientes miedo, elige posiciones donde controlas la profundidad y el ritmo. Arriba, de lado, de espaldas con las rodillas dobladas, tú decides cómo y dónde moverte. La prisa aquí solo agrava la tensión.

Consejos prácticos para superar el miedo:

Reconoce el miedo y Ríete de él. Sí, puede ser incómodo, pero la risa alivia la tensión.

Respira profunda y lentamente, siente el cuerpo, no la "evaluación" de la pareja.

Comience con caricias, besos, toques, pase gradualmente a la penetración.

Usa la autoestimulación para entender tu cuerpo y tus reacciones.

Hable con su pareja sobre el ritmo, la profundidad, las zonas donde es agradable o doloroso.

La música relajante mediativa, la Ducha, las velas, todo esto ayuda a cambiar el cerebro de la ansiedad al placer.

No tengas miedo de decir "Stop" o "espera". No te hace malo o aburrido.

El miedo sexual se puede convertir en excitación. A veces se manifiesta como tensión en el perineo, calambres en las caderas o sequedad vaginal: es una señal de que el cuerpo aún no está relajado. Tómate tu tiempo, usa los dedos, la grasa, las caricias, la respiración. Después de un par de minutos, el cuerpo entra en el proceso, el miedo se disuelve y las sensaciones se vuelven brillantes y agudas.

El sexo con una nueva pareja no tiene por qué ser perfecto. A veces, las primeras reuniones son incómodas, pero es a través de estos momentos que nace la confianza, la intimidad y la sensación de que con esta persona se puede ser honesta y liberada. El miedo se puede usar como un indicador: muestra dónde debes ser más suave y más atento a TI mismo. Y luego el deseo reemplaza gradualmente la ansiedad, y el sexo se convierte en placer.

Sofía, tu guía para la pasión, la intimidad y la confianza sexual